Una aplicación de escritorio es un desarrollo computacional que permite operar recursos computacionales y automatizar actividades a través de una interfaz amigable con el usuario. Las aplicaciones de escritorio en general funcionan utilizando el hardware y software de tu propio ordenador.

Una aplicación de escritorio es ideal cuando se requiere que el programa obtenga más recursos computacionales. Esto permite obtener aplicaciones más robustas y rápidas. Además, el desarrollo de aplicaciones de escritorio permite al programador modificar el comportamiento de software y hardware de tu ordenador para realizar actividades en concreto. A diferencia del desarrollo web, las aplicaciones de escritorio tienen que ser instaladas en cada ordenador del cliente y están diseñadas para operar únicamente en sistemas operativos Windows.